Ciclo Anual de la Mariposa Monarca


Ciclo de Vida Individual

Larva (Caterpillars) Photo by Karen Oberhauser

Cada monarca comienza su vida como un huevo, puesto debajo de una hoja de algodoncillo. El huevo se rompe después de 3-5 días para mostrar a una larva de primer estadio. Durante un periodo de 9-15 días, la larva aumenta su masa corporal unas 2000 veces a medida que crece, muda, o cambia de piel cinco veces para permitir este rápido aumento de tamaño. El período entre cada muda se llama estadio, las larvas de monarca pasan por cinco estadios. Posteriormente la larva pupa y pasa por otros 9-14 días como una crisálida o pupa. Cuando esté completamente desarrollada, la mariposa adulta emerge de la pupa y bombea líquido desde su abdomen hasta sus sus alas, después vuela hacia las fuentes de néctar, se aparea y (si es hembra) deposita sus huevos. Las mariposas adultas que no migran pueden vivir entre 2-6 semanas. El tiempo de desarrollo de los huevos, las larvas y las pupas depende de la temperatura, con condiciones de frío o muy cálidas el desarrollo se prolonga más tiempo. Sus tasas de sobrevivencia son muy bajas, con sólo un 5% de sobrevivencia para alcanzar el quinto estadios. Las otras larvas son asesinados por una variedad de depredadores, incluyéndo hormigas, arañas, chinches, escarabajos y larvas de crisopa.


Ciclo de Vida Anual

El viaje hacia el Norte: Cada primavera, las primeras monarcas llegan a los estados del norte y el este de los EE.UU. y al sur de Canadá, poco tiempo después de que las primeras  asclepias (algodoncillo) aparecen en el área. Estas primeras monarcas en los sitios de reproducción del norte provienen de huevos puestos por hembras, que probablemente pasaron el invierno en México y volaron para encontrar los algodoncillo en el norte de México y el sureste de los EE.UU. (como Texas, Louisiana y Florida), utilizando los últimos recursos de energía que les quedaron después de pasar un largo invierno. A menudo pensamos que las primeras monarcas que vemos a finales de primavera pertenecen a "la primera generación" del nuevo año.

 La Reproducción del Verano: Las monarcas de la primera generación se aparean, ponen huevos y mueren. Sus huevos iniciarán nuevamente el ciclo, saliendo del cascarón, creciéndo y convirtiéndose en pupas, emergiéndo, y una vez más viviendo 8 semanas para aparearse, dejar huevos y morir. Cada una de las tres o cuatro generaciones del verano viven la misma clase de vida.

El Viaje hacia el Sur: Las monarcas que emergen como adultos a finales del verano no puede permanecer en los climas fríos del invierno. Las monarcas no están adaptadas para manejar las bajas temperaturas y la falta de humedad. Se someten al mismo ciclo de vida de las generaciones anteriores a ellas, hasta que son adultos. En ese momento, sus vidas son diferentes de las generaciones pasadas. En lugar de aparearse y poner los huevos, ponen toda su energía para migrar a un clima que puede ayudarlas a sobrevivir hasta la primavera. Esto les permite permanecer con vida hasta la primavera siguiente, cuando serán capaces de volar al norte y ponen sus huevos. Esta migración es la parte clave para el éxito del ciclo de vida anual de las monarcas.

Estos monarcas lucen exactamente igual que las otras monarcas. Sin embargo, son fisiológicamente diferentes y emergen de la crisálida en un estado llamado diapausa reproductiva. La diapausa es básicamente un período de desarrollo interrumpido; estas mariposas no tienen sus órganos sexuales internos (testículos y ovarios) maduros como los tienen las generaciones del verano. Una variedad de señales de la naturaleza se combinan para producir esta condición de diapausa, incluyendo un acortamiento en la duración del día, cambios en la temperatura entre el día y la noche, e inclusive la edad de las plantas de algodoncillo que comían las larvas! A partir de finales de agosto y continuando a través de septiembre y octubre, estos individuos vuelan al sur hasta 2,000 hasta la cordillera volcánica del centro de México.Las monarcas beben néctar y utilizan las corrientes de aire caliente para planear en lugar volar, lo cual requiere de un gran gasto energético a medida que avanzan.

Invierno en México:  En México, las monarcas se encuentran en las laderas con orientación sur de las montañas y se agrupan sobre las ramas de los árboles oyamel. La temperatura y la humedad les permiten entrar en un letargo (muy similar a la invernación, pero no tan profundo como un "sueño"). De esta manera, pueden conserver su energía hasta que el clima más cálido de primavera regrese.

Los monarcas que pasan el invierno en las montañas del centro de México son la generación final de cada año. Después de pasar varios meses en México (desde principios de noviembre hasta marzo), los días cálidos y y la duración del día más prolongada son la señales que les dicen que es el momento de estar activas de nuevo.

Comienza un nuevo ciclo: Al terminar el invierno, la diapausa de las monarcas finaliza y se encuentran listas para aparearse y poner huevos a medida que avanzan hacia el norte. Una vez que son reproductivamente activas, sólo vivirán algunas semanas. Entonces, sus huevos marcan el comienzo de otro ciclo de vida anual, ya que la primera generación de monarcas se iniciará de nuevo. A diferencia de las generaciones del verano, las cuales sólo viven como adultos entre 2-5 semanas, las mariposas que hibernan viven 7 a 9 meses - sobreviviendo a una gran migración hacia el sur, varios meses de estancia en México y de nuevo una remigración hacia el norte de regreso al sur de los EE.UU.

Este ciclo de la primera generación de monarcas, es seguido por tres a cuatro generaciones verano y una generación del otono que migra/hiberna; todas las generaciones juntas componen el ciclo de vida anual de la especie monarca. Las Monarcas han evolucionado para vivir de esta manera, con adaptaciones especiales que les permiten sobrevivir a los cambios estacionales de sus hábitats. Las plantas con nectar, los algodoncillos, el agua y los bosques de oyamel en México son cruciales para permitir que su ciclo de vida anual continue.

 

A través del año, en cualquier país donde se encuentren, las monarcas se encuentran compitiendo con las necesidades humanas por tierra y otros recursos. Los esfuerzos para proteger a las monarcas deben de ir de la mano con aquellos dirigidos a cubrir las necesidades de los habitantes, en particular en las área de hibernación. Esto se puede lograr y el MBF trabaja para este fin.

Más información sobre la biología y la conservación de la monarca se puede encontrar en el Plan América del Norte para Conservación de la Monarca.